Existe
un bosque maravilloso
El
cual para disfrutarlo, sólo debemos dejarnos llevar por las alas de nuestro
amor,
Y
penetraremos en él…
Allí,
muy cerca, aquí mismo
Sólo
con cerrar los ojos, entraremos sigilosos,
Guiados
por la música del viento, las hojitas murmuran en nuestros oídos
Canciones
jamás oídas… y ya estamos convertidos en hadas, disfrutándo esta hermosa vida.
Esto
es lo que sabía mi vieja amiguita, ella lo sabía,
Pero
… el hecho es que, hay demasiados duendes traviesos,
Que
no nos dejan cerrar los ojos y sólo nos dejan ver las cosas negativas.
Por
eso a mi querida amiguita le resultaba demasiado duro soportar esa forma de
vida.
Decidió
buscar, buscar, poco cuidadosa salió de su casita con tristeza y melancolía,
Por
todo lo que sabía y no podía alcanzar, se convirtió en una andariega.
Pero
su corazón grande y lleno de amor,
Le
dio fuerzas suficientes para buscar el camino, que sabía, que la llevaría a
disfrutar de
tanta
belleza.
Para
ello necesitaba encontrar, en alguna parte de este infinito universo,
Dónde
poner su carga de amor y felicidad.
Era
difícil; tendría que ser muy fuerte,pues debería cruzar caminos muy duros,
Y los
duendes traviesos, con sus tentaciones en todo momento acecharían, para
retrasar su camino y atraparla en su oscuridad.
Anduvo
incansablemente, viviendo todo lo que necesita,
Probando
de todas las fuentes de ilusión, en las que se reflejaba; hasta que sus mismas
lágrimas rompían su encanto..
Ya su
corazoncito oprimido y desgastado le costaba cada vez más percibir,
era esa
una cáscara muy dura que se iba formando, invisible, pero dura.
Luchaba
contra ella, pues la apartaba de su querido bosquecito – pero con ella estaba
más segura.
Hasta
que llegó un día, que estaba tan agotada, que decidió descansar sobre una
hojita fresca y quitarse esa cáscara que le lastimaba por dentro y por fuera,
ya ni ella misma recordaba sus ojos, cómo era, y si realmente perseguía un
sueño inventado por ella solamente.
Entonces,
sí, pudo aspirar fuertemente y dejarse llevar…
sabiendo que eso que había pedido toda su vida, estaba ,muy cerca… sólo
tenía que dejarse llevar.
Una
tarde, mientras soñaba con abrir las puertas del arco iris,
Algo,
algo rozó su corazón, pero siguió entre los colores del arco iris sin darse cuenta.
Sin
imaginarlo siquiera, todo su cuerpo vibró como una hojita temblorosa en otoño
Pasaron
los días, y seguía sintiendo algo que corría incesante por debajo de su piel.
Era
el amor… amor, estás ahí, y estás dentro mío!!!
Las
lágrimas comenzaron a recorrer su gastado rostro… y rió, y saltó gritando
amorrr, mmm.
No
había ninguna duda, había sido la vibra del amor.
Ahora
recuerda, fue una aparición, no tenía nada que ver con lo que estaba sucediendo
(como si de otra dimensión se tratara).
Estaba
segura, había entrado sutilmente en su corazón, por la puerta abierta de su
arco iris, había dejado de llover, y el tesoro estaba ahí, había llegado. Si.
Todos
sus sueños se empezaron a cumplir, su niña interior, su compañera, su querida
compañerita, cuánto había esperado este reencuentro con su alma
Se
abrazaron y empezaron a volar, acariciadas por las nubes, la brisa traía todos
los olores de los colores, de la naturaleza, de las estaciones…. Se dejaba
llevar… y qué hermoso!!! Quizás no se daba cuenta, que era feliz.
Es
que había sufrido tanto, que ni ella misma quería enterarse, pero calladita,
convertida en hormiguita, comenzó a quitar tierrita, sin parar.
Recorrió
muchas grutas oscuras por debajo de la tierra,
al final salió y le esperaba un sol cálido y una casita, tan bonita como
nunca hubiera imaginado.
Sus
parecitas eran de invierno por fuera y primavera por dentro, estaba iluminada
por los rayos del sol que lamía cada trozo, dándole calidez.
Las
verdes hojas de los árboles sacudían sus melenas abanicando y poniéndo música
sobre los techos; las puertas hechas de amor, entreabrían sus hojas invitando a
entrar al paraíso del bosquecito.
Estaban
sus manos, su cuerpo, su olor sus ilusiones y todo su amor formando la cerca
que rodeaba la casita, el suave humo que salía de la chimenea, enviaba mensajes
de amor y paz al dulce universo, que la contempla con serena satisfacción, con
un bostezo lento y apasible, la luna ilumina y acaricia su silueta… luna de
amor que me regala este momento maravilloso del Universo de paz y felicidad.
ALICIA BAZZURRO
Me ha encantado
ResponderEliminarSobre todo las parecitas de primavera x dentro, lamidas x los rayos del sol.
ResponderEliminarGracias
Un cuento precioso Ali!!!, me encanta que la pagina se llene de cosas bonitas!!..
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